MONASTERIO DE URDAX
1-Sin poder establecer una fecha exacta referente al origen del monasterio, es a lo largo del SXI cuando una pequeña congregación de agustinos levanta el monasterio, aunque en 1142 adoptaron la norma de San Bernardo según la iglesia de Premontrè, momento en el cual pasaron a ser miembros de la Orden Blanca: los Premonstratenses (cistercienses).
Para ello, para construir el monasterio, contaron con la ayuda de algunos nobles navarros. Entre ellos destaca la figura del Conde Sancho a finales del SXI, quien a la postre (a comienzos del SXII) reinaría Navarra bajo el nombre de Sancho Garcés. Este hecho es importante porque demuestra que desde un principio los monjes de S.Salvador mantuvieron relaciones importantes no sólo con la nobleza navarra, sino también con su realeza. Este hecho tratándose de otros monasterios tal vez no fuera excesivamente llamativo, pero sí lo es en este caso ya que Urdax está situada a 80km de Pamplona por carreteras de hoy (lo cual suponen varias jornadas a pie en otra época, con dos puertos por medio -otsondo y belate- que dificultaban el viaje.
Este interés por el monasterio irá en aumento, tanto que en el SXIII dos reyes navarros se dignarán a visitarlo: Teobaldo I y Teobaldo II. Cuando en el primer cuarto del SXIII llega Teobaldo I lo hace para otorgar al monasterio el poder de que hasta entonces carecía: poder político.
Económicamente contaban con las tierras que hoy conforman Zugarramurdi y Urdazubi, las gentes que en ellas vivían habían de pagar tributos al monasterio siguiendo las líneas propias del feudalismo. Pero políticamente su influencia era escasa. Con la llegada de Teobaldo a S.Salvador el Abad de S.Salvador obtuvo el derecho de asiento, voz y voto en las Cortes Generales de Navarra (la mayor institución política del momento compuesta por miembros de los tres estamentos en que se dividía la sociedad: nobleza, clero y burguesía -ésta última, la burquesía, no aparecerá hasta el SXVI) A partir de este momento, S.Salvador se equipara políticamente a los grandes monasterios de Navarra, los que todavía hoy siguen siéndolo como por ejemplo: La Oliva, Irache, Fitero...

Y al mismo tiempo comienza a darse un hecho muy curioso: el monasterio de S.Salvador se halla en tierras navarras, depende de su administración, pero eclesiásticamente estaba adscrita al sínodo de Bayona. Y esta situación se mantuvo hasta 1566, momento en el cual el monasterio pasa a formar parte del sínodo de Pamplona. Vemos que durante prácticamente cinco siglos S.Salvador supo mantener una diplomacia correcta tanto con el ámbito navarro, como con el de la iglesia francesa, lo cual permitió que pudiera gobernar con relativa "tranquilidad" y "prosperidad" gran parte del valle de Baztan.
Fue hospital para los peregrinos que, camino de Santiago de Compostela, pasaban por Urdazubi. Lo hacían utilizando la llamada ruta de Baztan que comienza en Bayona y se une con la de Roncesvalles a la altura de Pamplona -hacia Burlada. Hoy día es una ruta que se quiere recuperar, pero que en los siglos XIV, XV y XVI fue bastante transitada.

2- El monasterio ha sufrido a lo largo de su historia dos graves percances.
El 1º de ellos se produjo en 1526. El monasterio se incendió por causas que todavía hoy no quedan demasiado claras, aunque como apuntan algunos historiadores (entre otros Esarte) tal vez fueran las tropas de castilla quienes tras atacar Amaiur en 1522, llegaran hasta Urdazubi cuatro años más tarde y atacaran el monasterio por haber ayudado a los soldados navarros que lucharon contra Castilla en Amaiur. En este incendio se perdió incluso la documentación referente al origen del monasterio, de ahí que hoy resulte difícil conocer con exactitud la fecha del origen de S.Salvador. La reconstrucción del monasterio les llevará la segunda mitad del S.XVI y la 1ª del S.XVII. En ese periodo habrá cambios importantes: se inicia la reforma luterana, probablemente la mayor revolución que haya sufrido el catolicismo. De hecho, este será el motivo que provocará el abandono del sínodo de Bayona por parte de S.Salvador en 1566. A lo que venía siendo una frontera política se quería añadir una frontera cultural tratando de esta manera evitar que entraran las ideas reformistas. Si del primer monasterio no queda nada, de esta reconstrucción se conservan los muros externos, parte de la fachada...

El 2º ataque se produjo en 1793. En esta ocasión, durante la batalla de la Convención Francesa las tropas francesas se adentran en la península y atacan varios pueblos a su paso, entre otros Urdazubi. El monasterio también es atacado en esta ocasión. El resultado será que parte de él queda destruido, aunque lo más doloroso es la pérdida de una biblioteca que se estima pudo albergar en torno a los 9.000 volúmenes. Tras la expulsión de las tropas francesas de la península a comienzos del SXIX, los monjes regresan (antes de que llegaran las tropas francesas se refugiaron el Loyola, una localidad Gipuzkoana) con la intención de volver a levantar el edificio.
Este regreso de los monjes coincide con la vuelta de las "Américas" (o de las "Indias", como se decía entonces) de un vecino de Urdazubi. Su nombre: Juan Bautista Echenique. Con la fortuna que logró no solamente se construyó la mansión que está junto al canal (Indianoabaita) sino que él fue quien más dinero aportó para reconstruir el monasterio. Y en agradecimiento por dicha colaboración para con el monasterio, a su muerte en 1825 lo enterraron en el claustro. Todavía hoy podemos contemplar la lápida que reza: "aquí yace Juan Bautista Echenique, dueño de la casa llamada del Indiano. Murió en marzo de 1825".
Y lo que hoy contemplamos forma parte de la reconstrucción que se llevó a cabo en el primer cuarto del SXIX. Destaca la sobriedad de líneas, ausencia de decoración y el uso de una piedra típica de la zona: la piedra roja de Baztan. La pequeña sala que queda a la izquierda de la lápida en su día fue una cárcel.
El hecho de que en el monasterio haya una cárcel se debe a que a lo largo de la vida monacal, prácticamente toda ella en período feudal, el Abad (que viene a ser el señor feudal de la zona) era por decirlo de alguna manera el dueño de las tierras y en quien estaba depositado el derecho de emitir justicia.
En 1608 se inició en el monasterio un proceso por brujería que afectó a gran parte de la población de Zugarramurdi y Urdazubi. Aunque en un principio todos fueron perdonados tras pedir perdón público en el monasterio, dos años después la Suprema (organismo superior de la Santa Inquisición) se encontraba en Logroño y tuvo conocimiento de lo que aquí estaba aconteciendo. Hay que tener en cuenta que nos encontramos en plena contrarreforma y que la iglesia no podía permitir ningún resquicio de anticristianismo, de modo que se personaron en San Salvador y tras detener a los inculpados, fueron llevados a Logroño donde nuevamente fueron juzgados. El resultado fue muy diferente, ya que varios de ellos fueron llevados a la hoguera: unos en vida y otros en efigie, es decir, se quemaba una imagen que representaba al reo, muerto con anterioridad. A partir de ahí se comenzó a tejer una leyenda sobre la brujería y los akelarres que ha durado hasta nuestros días.
Volviendo al monasterio, decir tan sólo que tras la última reconstrucción en España se inició la guerra carlista. El Estado, para sufragar dicha guerra, puso en marcha la desamortización de Mendizábal. Esto supuso la expropiación de tierras a la Iglesia. En el caso concreto de San Salvador, esta desamortización provocó el abandono del monasterio por parte de los monjes en 1840. Desde entonces la iglesia se utiliza como parroquia para el pueblo.